| Detalles que harán
de tu matrimonio algo inolvidable
Elegir
un día significativo. Pueden casarse el día que
se conocieron, que comenzaron el noviazgo o en cualquier fecha que signifique
algo importante en la vida de ambos.
Incluir
una canción importante. Como los cantos del coro no
son tan rígidos, pídanle que incluyan en el repertorio alguna
cación especial para los dos. Si creen que no es muy apta para
la ceremonia, la pueden usar al final de ésta.
Diseñar
sus anillos. Algo entretenido, pero para novios que pueden
salirse de la tradición. Si lo van a hacer es importante pensar
que será algo que llevarán en su mano por toda su vida,
entonces, imagínense con el mismo anillo a los 75 años.
Vestir
con significado. El vestido que usó la abuela para su
matrimonio puede estar en mal estado, pero tal vez el faldón o
el velo lucen espectacular. Con un par de arreglos puede ser lo que siempre
buscaste.
Compartir
los votos. En el momento en que los novios digan los votos,
el sacerdote puede invitar a los matrimonios presentes a tomarse de las
manos y, desde su mismo lugar, renovar sus votos.
Poner
una mesa con fotos de los novios y sus familias
para que los invitados los conozcan. Las imágenes pueden ser dispuestas
en alguna pared, que sea lo primero que vean los invitados cuando entren.
Usar
un monograma. El uso de este tipo de iniciales está
muy en voga. Pueden usarlo en los partes -como marca de agua o como sello
en el lacre-, en los menús, en el libro de invitados, incluso en
las servilletas o etiquetas de las botellas de vino. Una bonita idea es
mandar a hacer etiquetas especiales para su matrimonio.
Evitar
en los sobres la frase "y acompañante". Algo
mucho más personalizado, y que agradará a los invitados,
es conocer el nombre de ambos concurrentes y escribirlo así en
las invitaciones.
Tener
un libro de invitados. Elijan un lugar a la entrada del local
donde es la fiesta para poner un atril, o bien una mesita, con un libro
para que firmen los invitados. Otra estupenda idea es unir varias cintas
de colores para que los invitados escriban en ellas.
Elegir
un tema. Si son aficionados al mar o a alguna época
determinada, por ejemplo, pueden hacer la decoración de los centros
de mesa, de los mesones de la comida e incluso el estilo de las invitaciones
siguiendo un tema específico.
Compartir
la historia de amor. Éste podría ser un momento
que los invitados disfrutarán. Ya sea en la ceremonia o en la fiesta,
pueden contar al resto cómo se enamoraron. En la iglesia se lo
pueden pedir al mismo sacerdote, para que sea parte del sermón,
o bien a algún amigo para que hable al final. Si es en la fiesta,
una buena opción es proyectar imágenes de su pololeo, ya
sea estáticas o con algún tipo de animación.
Musicalizar
su llegada. Mientras los invitados esperan en la fiesta a los
recién casados seguramente habrá una música suave
y el murmullo de la gente. Elijan una pieza musical especialmente pomposa
para hacer la entrada al salón.
Identificar
las mesas. En vez de números, las mesas pueden estar
rotuladas con nombres de algún área que compartan: el gusto
por los viajes (pueden nombrarlas como ciudades, por ejemplo) o sus flores
favoritas.
Ser
caritativos. Si creen que ya tienen lo suficiente en su hogar,
insten a los invitados a que hagan una donación en su nombre.
Fotografía
alternativa. Algo muy usado en muchos países es poner
cámaras desechables en las mesas para que los propios invitados
se fotografíen. Hay muchos momentos que el fotógrafo oficial
puede perderse, y de esta forma pueden quedar registrados. Asegúrense
de recuperar todas las cámaras a medida que las mesas se vayan
quedando sin gente.
Adorno
de torta diferente. Los tradicionales
novios que van en el tope de la torta pueden llamar la atención
si salen de lo común. Pueden buscar alguna figurita antigua o,
mejor aúm que haya sido parte de la torta de sus padres o abuelos.
Otra idea es que alguien de la familia elabore las figuras, que no tiene
para qué ser siempre novios. Una pareja de koalas (vestidos de
novios) es perfecta para los amantes de estos animales.
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